domingo, 19 de julio de 2015

13: risas

Nadie entiende lo que sufro.

Nadie escucha el dolor de mis entrañas, pues estas suenan con un vacío horrible. Un vacío de alma que carcome todo mi ser y lo deja como un conjunto de polvo de olvido.

Sonrio, no paro de hacerlo. Rio, tampoco paro. Y duele, por que en el fondo deberia estar llorando. Debería gritar, derrumbarme al suelo, sollozar, autolesionarme quizá.

Pero yo rio fuertemente.