domingo, 11 de octubre de 2015
15: sometimes
We're often in between but mostly in the middle
You be up sometimes, your down sometimes
We're often in between but mostly in the middle"
John butler, Sometimes, Sunrise over sea
Estoy jodido. Estás jodida. Estamos jodidos.
Lo mejor de todo es que quiero que seas feliz. Lo mejor de todo es que sé que es reciproco.
Te gusto. Me gustas. Te quiero. Me quieres. Te amo. Me amas.
Queremos morir. Y queremos vivir. Y vivirnos. Nos desvivimos, damos el brazo el uno por el otro, cuando estamos a punto de cortarlo por que no podemos más.
Lo mejor de todo es que queremos ser felices, pero no sabemos como aguantar con el agua hasta el cuello.
Llevamos tanto pasado clavado en nuestra espalda con tan corta edad, que hemos envejecido más temprano de lo que querriamos.
Pero por hoy, ya toca descansar. ¿Verdad, amor?
domingo, 13 de septiembre de 2015
14: 14
Lo mejor de todo, es que me siento egoista por querer retenerte. Yo, que tengo el mismo instinto de pasar el umbral con una cuchilla lamiendo mis entrañas. Siento que te obligo a seguir. Que te prohibo una salida con mi lengua de serpiente. Que te engaño para que sigas en un mundo en el que ni yo mismo tengo claro que quiero continuar. Nunca me había sentido tan azul oscuro.
Pero mira, mi niña: estoy tomando sus caramelos, me porto bien. ¿Así saldremos de aquí? Quizá en algún momento nos vendrá a recoger con su furgoneta y nos llevará a su castillo. Ya sabes de donde te hablo, el sitio donde los demás niños no juegan. Donde todos miran al techo y esperan que el reloj se coma los huecos del calendario.
Pero nosotros queremos seguir jugando fuera, ¿verdad mi vida? Quizá tengamos que usar los trucos que no aprendimos siendo tontos adolescentes para poder querernos de forma libre, sin que nuestros padres nos obliguen a nada. Quizá tenemos suerte y nos llueve una fortuna de la nada, y podemos irnos a tomar por culo sin que nos molesten.
Entiendo lo que hiciste el otro día. Sé que no puedes más. Sé que no eres capaz de aguantar más dolor. Y lo sé por que yo también he estado así. Y cada vez estoy más cerca de ese dolor.
¿Y sabes qué? Nunca me había sentido tan azul oscuro. Nunca había estado dispuesto a matarte para aliviar tus demonios. Ni había estado dispuesto a después estar dispuesto a afrontar cualquier consecuencia que conllevara.
Solo sé que, estés donde estés tras morir, volveremos a vernos.
Y está en tus manos saber cuantas gotas de arena te quedan aquí.
Hola de nuevo. Aún sigo vivo, si. No sé cuánto más me llevará esto de vivir, pero seguro que será hasta el final.
He ido al retocador de ollas, y me ha recetado unos caramelitos. A ver si consigue arreglarme la relojería retorcida de mi cabeza.
Buenas noches.
domingo, 19 de julio de 2015
13: risas
Nadie entiende lo que sufro.
Nadie escucha el dolor de mis entrañas, pues estas suenan con un vacío horrible. Un vacío de alma que carcome todo mi ser y lo deja como un conjunto de polvo de olvido.
Sonrio, no paro de hacerlo. Rio, tampoco paro. Y duele, por que en el fondo deberia estar llorando. Debería gritar, derrumbarme al suelo, sollozar, autolesionarme quizá.
Pero yo rio fuertemente.
martes, 30 de junio de 2015
Li(n)ce
Igual que parásitos y moviendose sin ojos."
Y Ghost BC compara al ser humano con las ladillas. La verdad, lo veo acertado. Deseamos lo ajeno, sin ver realmente nada de lo que existe. Nos alimentamos de las sobras de los demás, de alguien que creemos superior.
Quizá solo pienso esto por el mero hecho de que estoy deprimido, y siento que no le importo a nadie. Si uno cree que no le importa a nadie, siempre puede darle un bajón y desear que todos mueran en una ola de furia y fuego. Supongo.
Tambien es el hecho de sentirme insignificante, como una ladilla. Quizá me comparo con toda la humanidad y creo que ellos pueden ser o sentirse igual de insignificantes que yo.
El caso es... bueno. Quería comentar a esa persona que se encuentra al otro lado, que... joder. Me encuentro fatal. Siento como si mi alma fuera el ala de una mosca y un niño no parara de hacerle agujeros con un punzón.
Si hay alguien ahí, por favor, di algo. Quiero saber que hay alguien que no me considera como una ladilla. Alguien que me pueda decir que se puede ser feliz.
Aunque quizá solo busco una panacea para este agujero enorme en mi.
viernes, 20 de febrero de 2015
12: luna
Brilla en mis ojos,
como fresas,
como una chispa cereza,
un cercano y latente rojo.
Mis ramas, descubro-
arden
crecen madroños de ti-
un florecido y fascinante rojo.
Sabor a acero,
interno,
de tu reguero de lava,
de tu tierno y violento rojo.
Entre nosotros: un sismo;
es tu vida
que fluye por mi garganta,
un cazador e introspectivo rojo.
Y reflexiono:
que dure,
si esto es ser vampiro.
Siempre bajo tu luna, de rojo.
VII
jueves, 12 de febrero de 2015
11: Final feliz
¿Qué es esto?
De nuevo, has vuelto a hacerlo.
Y hoy estoy muy cansado para deshacerlo; cojo tu reproche, y lo llevo a tu silla. Ésta se sienta en tu puesto: se siente cómoda. Sabe que mañana vas a mirar a la propietaria del asiento con diversión, mientras ella se vuelve colorada.
Cuando vuelvo, ya no puedo dormir. Estoy demasiado cansado de ser fuera de mi mismo, sin abrirme y darme la vuelta.
Suena grotesco. Aún así, es como lana.
Más bien, vidrios rotos incrustados en lana. Nadie es perfecto, ¿verdad?
Tengo un pequeño secreto que comentaros: me estoy muriendo.
Pero esperad, no hagáis un drama de ello: vosotros también.
Cada día que pasa, perdéis un poco más de vosotros mismos. Ya no sois la misma persona que hace un año. No podéis volver atrás. Al nacer hicisteis el pacto de la vida. Y este, se paga con la corrupción y la muerte.
¿Que soy negativo? No lo creo. ¿Acaso la muerte es mala? ¿Le váis a echar la culpa a la muerte por no haber aprovechado vuestra vida? Eso es que tenéis algo roto dentro.
Es muy sencillo: la muerte no es ajena a la vida. La vida es muerte.
Todo lo que existe tiene su tiempo, y su fin. Dicen que una mosca vive un promedio de un día. Para vosotros quizá sería algo muy corto. La vida de un planeta o de una estrella se mide en millones de años (o eso me han hecho entender). Eso sería demasiado para nosotros. Pero la tierra quebrará y se destruirá. Igual que la mosca. Igual que tu, que yo.
Desde que nacemos, evitan que pensemos sobre la muerte, sobre el final de las cosas. ¿Hubieramos aprovechado más la infancia si supieramos que, siendo niños, moriríamos y dejaríamos paso a un joven adolescente? Quien sabe.
Todo debe ser suave, no tenemos que ver el cuchillo del matarife que nos sacrificará. Eso, realmente, es un problema.
Cuando explican cuentos sobre San Jorge y el dragón, dicen que San Jorge le clava la lanza al dragón, y que de su sangre brotan rosas. Y entonces, Jorge coge una rosa y se la entrega a la princesa que acaba de rescatar.
¿Notáis como evitan el tema? El dragón ha sido ensartado, perp jamás dicen que muere. Llevan la acción a un gesto de entrega. Y los niños magnifican al cazador de bestias.
¿No os da que pensar?
lunes, 24 de noviembre de 2014
10: Cubertería
Yo no he nacido para quedarme en un rincón quejándome por que alguien me clavó el tenedor en el corazón. Hay que saber levantarse para recibir un nuevo golpe.
Ya sabes, aprendes de cada cubierto que te clavan: si sabes como evitar un tenedor, quizá después sabrás como evitar un cuchillo o una cuchara. Alomejor, unas pinzas traicioneras se te claven sin darte cuenta; pero después sabrás como evitar el ataque.
Va a ser así, hasta que encuentres alguien que te ponga la mano en el pecho, comprenda lo que has pasado, te enseñe cuantos cubiertos le han clavado, y os riáis por ello.
Y quizá recibas más cubiertos, pero, esta vez, los recibirás en la mano. Y eso, se llama confianza.