martes, 30 de junio de 2015

Li(n)ce

"Desde el amanecer de los tiempos la fe del hombre ha sido la de la ladilla;
Igual que parásitos y moviendose sin ojos."

Y Ghost BC compara al ser humano con las ladillas. La verdad, lo veo acertado. Deseamos lo ajeno, sin ver realmente nada de lo que existe. Nos alimentamos de las sobras de los demás, de alguien que creemos superior.

Quizá solo pienso esto por el mero hecho de que estoy deprimido, y siento que no le importo a nadie. Si uno cree que no le importa a nadie, siempre puede darle un bajón y desear que todos mueran en una ola de furia y fuego. Supongo.
Tambien es el hecho de sentirme insignificante, como una ladilla. Quizá me comparo con toda la humanidad y creo que ellos pueden ser o sentirse igual de insignificantes que yo.

El caso es... bueno. Quería comentar a esa persona que se encuentra al otro lado, que... joder. Me encuentro fatal. Siento como si mi alma fuera el ala de una mosca y un niño no parara de hacerle agujeros con un punzón.

Si hay alguien ahí, por favor, di algo. Quiero saber que hay alguien que no me considera como una ladilla. Alguien que me pueda decir que se puede ser feliz.

Aunque quizá solo busco una panacea para este agujero enorme en mi.

viernes, 20 de febrero de 2015

12: luna

Brilla en mis ojos,
como fresas,
como una chispa cereza,
un cercano y latente rojo.

Mis ramas, descubro-
arden
crecen madroños de ti-
un florecido y fascinante rojo.

Sabor a acero,
interno,
de tu reguero de lava,
de tu tierno y violento rojo.

Entre nosotros: un sismo;
es tu vida
que fluye por mi garganta,
un cazador e introspectivo rojo.

Y reflexiono:
que dure,
si esto es ser vampiro.
Siempre bajo tu luna, de rojo.

VII

jueves, 12 de febrero de 2015

11: Final feliz

¿Qué es esto?
De nuevo, has vuelto a hacerlo.
Y hoy estoy muy cansado para deshacerlo; cojo tu reproche, y lo llevo a tu silla. Ésta se sienta en tu puesto: se siente cómoda. Sabe que mañana vas a mirar a la propietaria del asiento con diversión, mientras ella se vuelve colorada.
Cuando vuelvo, ya no puedo dormir. Estoy demasiado cansado de ser fuera de mi mismo, sin abrirme y darme la vuelta.
Suena grotesco. Aún así, es como lana.
Más bien, vidrios rotos incrustados en lana. Nadie es perfecto, ¿verdad?

Tengo un pequeño secreto que comentaros: me estoy muriendo.
Pero esperad, no hagáis un drama de ello: vosotros también.

Cada día que pasa, perdéis un poco más de vosotros mismos. Ya no sois la misma persona que hace un año. No podéis volver atrás. Al nacer hicisteis el pacto de la vida. Y este, se paga con la corrupción y la muerte.

¿Que soy negativo? No lo creo. ¿Acaso la muerte es mala? ¿Le váis a echar la culpa a la muerte por no haber aprovechado vuestra vida? Eso es que tenéis algo roto dentro.

Es muy sencillo: la muerte no es ajena a la vida. La vida es muerte.

Todo lo que existe tiene su tiempo, y su fin. Dicen que una mosca vive un promedio de un día. Para vosotros quizá sería algo muy corto. La vida de un planeta o de una estrella se mide en millones de años (o eso me han hecho entender). Eso sería demasiado para nosotros. Pero la tierra quebrará y se destruirá. Igual que la mosca. Igual que tu, que yo.

Desde que nacemos, evitan que pensemos sobre la muerte, sobre el final de las cosas. ¿Hubieramos aprovechado más la infancia si supieramos que, siendo niños, moriríamos y dejaríamos paso a un joven adolescente? Quien sabe.
Todo debe ser suave, no tenemos que ver el cuchillo del matarife que nos sacrificará. Eso, realmente, es un problema.

Cuando explican cuentos sobre San Jorge y el dragón, dicen que San Jorge le clava la lanza al dragón, y que de su sangre brotan rosas. Y entonces, Jorge coge una rosa y se la entrega a la princesa que acaba de rescatar.
¿Notáis como evitan el tema? El dragón ha sido ensartado, perp jamás dicen que muere. Llevan la acción a un gesto de entrega. Y los niños magnifican al cazador de bestias.

¿No os da que pensar?

lunes, 24 de noviembre de 2014

10: Cubertería

Yo no he nacido para quedarme en un rincón quejándome por que alguien me clavó el tenedor en el corazón. Hay que saber levantarse para recibir un nuevo golpe.
Ya sabes, aprendes de cada cubierto que te clavan: si sabes como evitar un tenedor, quizá después sabrás como evitar un cuchillo o una cuchara. Alomejor, unas pinzas traicioneras se te claven sin darte cuenta; pero después sabrás como evitar el ataque.
Va a ser así, hasta que encuentres alguien que te ponga la mano en el pecho, comprenda lo que has pasado, te enseñe cuantos cubiertos le han clavado, y os riáis por ello.
Y quizá recibas más cubiertos, pero, esta vez, los recibirás en la mano. Y eso, se llama confianza.

sábado, 15 de noviembre de 2014

9: entrails

What to do? Killing myself letting the corpse and the memories rotting in the corner? Being an absolut stupid dumb with the life in mute mode? Or it should be better to became a selfish entity, searching ripped hearts for the endless emptiness of my chest hole?
Every single one of you tried to fix your lifes beeing cruel with me, not letting me any chance to try doing the right things. You all don't let me explore the choices I should have. You only want your desires, and not to be alone, but letting me in the shadows.
You think it is my house. The shadow. The obscurity. The darknes. The hole that licks all the happiness and the light in existence. You let me glint alone, with darkness sucking all my light.

Consuming in the shadow.

You are damned.

jueves, 13 de noviembre de 2014

8: Uróboros

Escamas inundan mi disco. Soy un engendro monstruoso, un bicho repelente. Y, entre la porción infinita que supone la ración de mi cuerpo, existe la inexistencia: el vacio que lo traga todo. Este enloquece mi ansia. Me atrae inexplicablemente hacia mi de nuevo.
Me pliego en mi mismo, giro. Todos mis extremos quieren llegar al centro a la vez. El vértigo es poderoso. Éste me lleva al mismo sitio que hace un instante. Hace que no pare.
Vuelvo al existir. Existo volviendo. Y, de vuelta, existo. Así, me desprendo. Así, caigo a trozos. Así, me despido. Así, vuelvo a saludarme.
No dejo de nacer. No paro de morir. No ceso de crecer. No olvido de perder. Todo yo vuelvo a reencontrarme conmigo mismo. Nuevamente, nazco de un cadaver oculto. Sigo en mi destructiva creación.

viernes, 7 de noviembre de 2014

7:

-¿No es precioso?- Le dije.
-¿Qué quieres decir?
-Mirate a ti mismo. ¿Que ves?
Él me mira desde un espejo. Observa de forma controvertida desde su oscuridad.-Un tipo rollizo, desgreñado, desdichado. Alguien que va a destiempo, que cambió su corazón por un montón de folios arrugados en los que pone arte escrito dentro.- Suspira.- Esas estrías en la barriga te quedan de pena. Además...
-No te das cuenta, ¿verdad?
-¿Que somos un desastre? ¿Que llevamos un microondas abierto en nuestra cabeza? ¿Que llevamos nuestro temporal allá donde vayamos? No sé si he pillado la pregunta.
-Exacto.- Rio maliciosamente.
-¿Exacto qué?
-Caos. Por todas partes. Rodeando todo nuestro ser.
-¿Y bien?
-Eso, querida autoestima, es magia.